lunes, 15 de junio de 2015

Nou de la Rambla/Conde del Asalto. Relación de algunos establecimientos entre las Ramblas y Arco de Cires durante las primeras décadas del siglo XX. Números impares.




1. Crédit Lyonnais. Haciendo esquina con la Rambla.




3. Palau Güell. Solo para mencionar que durante la guerra fue expropiado por la CNT que destinó el edificio a las distintas secciones del sindicato de  servicios públicos.






7.  Clínica del Dr. J de Llobet de garganta, naríz y oídos (1925). No sé si es el mismo local que tras la guerra aparece en el edificio dedicado a enfermedades venéreas: Clínica del Dr. Paituvi y con posterioridad, Clínica del Dr. Paituvi y Dr. Gispert.  

      Joyería de portal (1936).

      Casal Nacionalista Republica d'Esquerra  del Districte V (1934).  Hasta la llegada del franquismo, el barrio chino está trufado de sedes de partidos y asociaciones políticas, sindicatos, gremiales culturales. No se encuentran en el núcleo duro del chino, en las calles Mediodía, Cid, Cires, muy poco en Arco del Teatro, pero en el resto de calles y visto con ojos de barcelonés del siglo XXI, son multitud. Se reúnen, analizan, discuten, festejan, se enojan, preparan, conspiran. Una intensidad de vida asociativa inconcebible para nosotros.

Desde uno de los balcones del  número 16, una niña mira la calle. En la acera de enfrente se observa el rótulo que anuncia la Clínica Paituvi.




9. En uno de los pisos se encuentra la redacción y administración de la revista ¡Tarari! de espectáculos y deportes. Aderezada con algún desnudo de las chicas de conjunto de los cabarets de Barcelona (1930-1936).








Nou de la Rambla. Años treinta. Señalo tres de los establecimientos que aparecen en  la fotografía. De izquierda a derecha y en los números 11, 13 y 15:
 
 

 
- Celler Bohemi.  En la esquina con Lancaster.  Con entrada por el número 11 de Nou de la Rambla.  
 
Los  años treinta vieron el éxito de una nueva modalidad de espectáculo:  los “caus d’art”.  Los caus eran tabernas que tenían un estrado a disposición de  espontáneos con habilidades musicales que quisieran o se atreviesen a enfrentarse al público del local. Un anticuario asiduo a la taberna de Peret de la calle Robador,  el  primer y más reputado cau,  alquiló este local, que hasta la fecha había sido una tienda de embutidos con un local al fondo donde se bailaba flamenco,  y lo habilitó como cau d’art manteniendo la  tienda.   


A principios de los cuarenta, el local  cambió su nombre por el de Bodega Bohemia.  La fotografía que sigue es de una  interpretación de dos de los espontáneos con mejor acogida entre el público del  Celler  Bohemi: Mary Cel y Carreras. 





 
- La Fonda IBÉRICA DEL PADRE.  Una pensión modesta en el número 13. En la fotografía que cuelgo parece que el cartel que la anuncia la resume como Hotel Ibérica. En la fonda encontró su primer trabajo al llegar a Barcelona con quince años,  GARCIA OLIVER, el que fue miembro destacado de Los Solidarios el grupo de acción anarquista del que también formaban parte Durruti y Ascaso.  Fundador del Sindicato de Hostelería de la CNT, activista político y condimento de todas las salsas revolucionarias durante la década de los veinte y treinta, organizador de la columna Aguiluchos que desde Barcelona salió para Aragón para combatir a los militares sublevados y ministro de Justicia durante el gobierno de Largo Caballero.

En las memorias de Garcia Oliver, la fonda Ibérica del Padre aparece al menos en dos ocasiones. Comenta Garcia Oliver que en ella vivían muchos curas con pocos recursos de la Catedral, la iglesia del Pi y Santa María del Mar.



García Oliver pasó un tiempo como chico para todo en la Iberica del Padre.   De allí,  saltó al Hotel Jardí en la Plaza del Pi número 1 como camarero. 

Amén de los curas, en la pensión se alojaban dependientes del comercio, atraídos por el descuento que se les hacía en el alquiler de habitaciones.

Poco a poco, y eso habla bien o de la cocina del establecimiento o de sus precios, se fueron recogiéndose en sus instalaciones periodistas y literatos. Candido Costi de El Liberal y de Las Noticias, Font Torralba de La Reinaixença, Enric Badia que dibujaba en El Liberal. Se dice que Francesc Cambó, al ingresar en la Universidad de Barcelona, aún era el hijo de una familia de pequeños comerciantes, estuvo un tiempo alojado en la pensión.  
 

Cuenta la revista Mirador en 1932,  que los jesuitas editaban una publicación científica que se llamaba Ibérica. Los alumnos de los colegios jesuitas solían denominarla Iberica del Padre (haciendo un chiste con el Padre Rodés que era el factótum de la misma). La anécdota apuntala la idea de que la Fonda Ibérica tenía una clientela donde predominaba el clero.







 
- Gran Fonda de San Luís en el número 15. No sé nada de ella, pero por la sonoridad del nombre bien merece que se le haga un hueco en esta relación. 







17. Imprenta de Güell donde en 1910 se encontró una bomba que al ser trasladada estalló en la Rambla Santa Mónica matando a un transeúnte e hiriendo a varios más. Aquí: El carro blindado del ayuntamiento

En 1936 continuaba funcionando una imprenta en el mismo lugar, en ese año a nombre de Ricardo Marin.


      Profesor de baile Nadal. En el principal. El único, así se anunciaba en El Diluvio en 1902, que con tan solo dos lecciones enseña a bailar para salir de un compromiso y no quedar en ridículo. Esto es eficiencia.


                                                                     El Diluvio. 1 de febrero de 1902.





19.  José Valero, modisto de artistas de varietés (encuentro datos entre los años 1912-1926). En el  pral y en el 1º, 1ª. Se anuncia en El Eco Artístico que lo halaga de un modo escandaloso: El mejor modista de artistas, etc.  En 1936, en el principal aparece Trinidad Barceló, sastrería de teatro.

                                                                                      José Valero



                                                            Vestidos confeccionados en los talleres de José Valero.
                                                                                  

 
        - José Coregia Taborello,  anarquista, italiano, de profesión cestero, que en mayo de 1910 muere en Madrid al explotarle una bomba que llevaba consigo, al parecer para vengar la muerte de Mateo del Moral, en su día había informado a la policía, mientras solicitaba una documentación, que había vivido una temporada en una pensión de Conde del Asalto, 19.

                                                                Cadáver de Coregia en la casa de socorro del distrito centro de Madrid.





21. Restaurante Casa Romana.  En junio de 1921, a las puertas del restaurante, sufrieron  un atentado Fernando Pintado y Rosendo Jiménez,  director y  redactor del periódico La Tarde, resultando muerto el redactor.

Fernando Pintado tenía una larga trayectoria de denuncia en artículos y publicaciones de la connivencia entre el poder político, las fuerzas de orden público y los pistoleros que asesinaban a los miembros de la CNT.  En 1918, tras escribir Los misterios de Barcelona  donde revelaba las actividades del barón de Konig y su banda, tuvo que desaparecer de Barcelona y ocultarse en Madrid.  

Meses antes del atentado,  Fernando Pintado, el director, había pasado una temporada en la cárcel condenado por injuriar a la guardia civil en un escrito publicado en su periódico.  Eran los años en que  Martínez  Anido desde su cargo de gobernador civil de Barcelona favorecía una política de represión sangrienta contra el Sindicato Único y todos aquellos, incluyendo periodistas,  que se resistían a dejar en manos de la burguesía catalana el control absoluto de las condiciones de trabajo del obrero. 

No hubo dudas de que los autores del atentado eran pistoleros del Sindicato Libre. Al acudir al juzgado de guardia y dar los nombres de los pistoleros que les habían disparado, el juez le aconsejó que huyese inmediatamente de Barcelona,  lo que hizo Pintado aquella misma noche.



                                                                                           ABC, 29 de marzo de 1921.
 



                                                                              La Voz. 17 de junio de 1921




Al año del atentado, una nueva dirección  reinaguraba el Restaurante Casa Romana.



                                                                                  La Vanguardia. 15 de junio de 1922.
 




23. Jorge Venini, tarjetas postales (1936). Uno de los grandes artesanos de la tarjeta postal, injustamente olvidado.  No encuentro postales suyas de la calle donde tenía el laboratorio o la tienda, pero por  reivindicar su memoria, subo una hecha por él, la que encuentro,  del Hotel Colón. Con su doble traducción castellano/esperanto.



 



     - Dr. Paituvi Borrell, Saturnino. Medicina General (1936). ¿será el mismo  Paituvi que en la postguerra abre una clínica de enfermedades venéreas en el  número 7 de la calle?




     -Tostadero de Cafés Pernambuco  (1936). Es posible que los esgrafiados actuales en Conde del Asalto/Guardia, correspondan al tostadero.

 

 
 
 
                                     



Aunque el ANC  describe  la fotografía   como  situada en la esquina entre Nou de la Rambla y Santa Madrona, hay datos suficientes en la imagen para descartar  la ubicación que hace el ANC. El fotógrafo es  Branguli. Años veinte a treinta.


En la fachada del edificio a la izquierda hay  un establecimiento en cuyo rótulo central pone Alberto Lena  y un número de dos cifras.  Aparece en los anuncios de La Vanguardia un Lena en el número 23 de la calle que vendía reproducciones artísticas de yeso a colegios para las clases de dibujo.  






En el edificio que asoma por la derecha se aprecia una parte de la fornícula del piso principal que alberga una imagen religiosa.  La fornicula con la imagen correspondería al Colegio de San Isidro, que se encontraba en el primer piso del número 25.

 
La interpretación que más se ajusta a los datos es que la calle de la acera estrecha es Guardia y que la fachada de la izquierda con la acera más ancha da a Nou de la Rambla.  

En el principal del número 23 en el año 1924 hubo una clínica dermatológica, el “Instituto Dermatológico y Electrotécnico". Es posible que la placa ovalada en el balcón por encima de la tienda de Alberto Lena sea un anuncio de la clínica.



En el número 25, haciendo esquina con la calle Lancaster hace al menos 150 años que el local viene siendo ocupado por  establecimientos que  se dedican a la venta de vinos,  licores y dulces. 

Hay referencias de un Emilio Escat  que en 1867 acudió a la Exposición Internacional de Paris ofreciendo sus licores, en particular el Elixir Espartero de especial calidad. 



En 1872, la Confitería de Torras anunciaba la venta de turrones y guirlaches. 
En 1921, la Casa “Roge” comunicaba a su clientelela que en aras de conseguir el mejor café había adquirido una máquina de moler eléctrica, marca Hobart. 


Ahora la casa Torres con una bodega excepcional vende sus productos a clientes de medio mundo.  



31. Confitería Montserrat (1928-1936).


                                                                                               1928



     -Francisca Montserrat, fábrica de instrumentos de música (1930-1936). Curiosa la identidad de nombres, confitería Montserrat y fábrica de instrumentos musicales Montserrat, en el mismo edificio por los mismos años.  O igual es una diversificación de actividades por la misma empresaria.




 




39, 41 y 43, Almacén de Metales, Vidrios y Cristales de Enrique Cardona. Fábrica-almacén que se funda en 1901.

                     - El edificio albergó un cine en 1910: Cine Colón.

                      - Sociedad de Obreros Carreteros. Alberga la cervecería "El Progreso" (1910).

                       - Sol y Sombra. Cabaret y restaurante a principios del siglo XX.





                     - Pensión Arce  (1935-1936).





                     - N. Camprubi, agencia de varietés (1934).                   

                     - Rosarito Bruna, cancionista y bailarina (1934).


   
                         - Marujita Saez. Semi-estrella del baile español (1934).





45. Talleres Costa. A principios del siglo XX, el republicano Félix Costa instaló una imprenta en el número 45, donde anteriormente estuvo Tipografía La Publicidad que había impreso la Biblioteca Ácrata en 1895. Se editaba la Revista Blanca y títulos anarquistas. En los años veinte se llama Talleres Gráficos Costa y más tarde Impresos Costa ya bajo la dirección de Santiago Costa. Es colectivizada durante la guerra.  

        En alguno de  los pisos se encontraba una de las escuelas de la  Juventud Católica que a finales del siglo XIX fue dirigida por el Pare Manyanet




               



                                                Nou de la Rambla a la altura del Arc de Cirés. Branguli. Inmediata postguerra.




No hay comentarios:

Publicar un comentario