jueves, 28 de diciembre de 2017

¿Flor de Otoño o Miss Flor de Liss?




                                                                                 Flor de Otoño. Mundo Gráfico. 29.11.1933. Fotógrafo: desconocido.
 


 

En 1972, el dramaturgo Rodríguez Méndez escribe la pieza de teatro Flor de Otoño. Estamos en plena dictadura franquista y la censura no permitirá publicar la obra hasta dos años más tarde.  Una vez publicada, nadie se atreverá a representarla hasta 1982, ya en democracia. Basada en la obra de teatro, en 1978  Pedro Olea dirige una pelicula con el mismo nombre que tiene a José Sacristan de protagonista.
 
Flor de otoño transcurre en 1930, durante la dictadura del general Berenguer. Trata de las peripecias de Lluiset Serracant, abogado, anarquista de armas tomar, que por las noches se viste de mujer para actuar en los cabarets del barrio chino de Barcelona.

 
Flor de Otoño no es un retrato veraz del barrio chino. El anarquista y homosexual Lluiset vive en una sociedad conservadora y burguesa que es un trasunto de los ultimos años de la historia de España en vida de Franco. El objetivo no es retratar la Barcelona de los años treinta, sino apoyarse en un momento histórico para reflejar una situación del presente. 

La imaginación de Rodríguez Méndez transmutando, como ahora veremos, la información de una crónica sobre el barrio chino  que encontró en una revista de los años treinta en una obra de teatro, y en particular  el impacto popular de la película, crearon un personaje que se convierte en mito. El mito de Flor de Otoño, el travestido que es anarquista de accion y se mueve en el barrio chino.

En una conversación con Jorge Herreros Martínez, el dramaturgo  le contaba cual era la fuente histórica en la que se había basado para dibujar a su protagonista:  una página de sucesos de la época, donde se mencionaba a un travestido de La Criolla que además era anarquista de acción. Rodríguez Méndez trasladó al travestido a la sala de fiestas Bataclan, lo hizo hijo de la burguesía catalana y le dió un sonoro apellido, Serracant. (1)

¿A qué página de sucesos se refiere Rodríguez Méndez?.

En la revista Mundo Grafico, en un número de finales de 1933, el periodista José María Aguirre publica un reportaje sobre el barrio chino (2). Hace pocas semanas que se ha aprobado la Ley de Vagos y Maleantes conocida como Gandula y Aguirre se interesa por los efectos de la entrada en vigor de la ley sobre la pequeña delincuencia del barrio chino.

Aguirre se deja llevar por la truculencia y evacua un reportaje que es una visión distorsionada del barrio chino y de La Criolla,  a donde acude y en donde Pepe el de la Criolla lo invita a su reservado.

En el reservado, Aguirre se encuentra con una escena que califica de orgia. Hay un efebo bailando de quien le dice Pepe, al que el periodista confunde con el dueño de La Criolla, que es conocido como Flor de Otoño y que se trata de un sujeto muy peligroso, un anarquista.

Con Pepe y Flor de Otoño en el reservado hay otras personas: Trotski, del Sindicato Libre. Luz, querida de Trotski y relacionada con el espionaje en las islas Baleares. Sarah, hebraica y consumidora de cocaina. En el suelo, reclinado, está la Asturianita, un imitador de estrellas y una persona que con su brazo rodea los hombros del que han llamado Flor de Otoño.

Travestidos, anarquistas, pistoleros del libre, espias, toxicómanos, en suma, un compendio de todas las peculiaridades que la prensa, sobre todo la prensa gráfica de Madrid, relaciona con el barrio chino.

 

 
                                               Descripción de Flor de Otoño en el reportaje de José María Aguirre de Mundo Gráfico (1933)
 


En dos de las fotografias que acompañan el reportaje aparece el llamado Flor de Otoño. Una, de Sagarra, un retrato de todos los intervinientes en la “orgía”. Otra, de autor desconocido, de medio cuerpo, donde un Flor de Otoño  trajeado, repeinado, maquillado, con las cejas pintadas y los labios pintados en forma de corazón, lleva una corbata con un nudo torpemente anudado. Esta segunda es la foto que encabeza la entrada.

 
Sagarra. Mundo Gráfico 29.11.1933. Reservado de La Criolla. De izquierda a derecha: desconocido (probablemente Aguirre), Trotski, Luz,  La Asturianita (recostado en el suelo), Sarah, Pepe de la Criolla, Flor de Otoño y un desconocido que pasa un brazo por los hombros de Flor de Otoño.
 
 
 
Tras el reportaje, no vuelve a aparecer el nombre de Flor de Otoño en la prensa. Ni crónica periodística, ni reseña de sucesos o judicial. La primera vez que en los años treinta surge el nombre de Flor de Otoño es también la última.

Me caben pocas dudas de que la página de sucesos que menciona Rodríguez Méndez como fuente histórica de su obra, no es otra que el reportaje de José María Aguirre en Mundo Gráfico.

Desaparece el nombre de aquel a quien Pepe de la Criolla llama Flor de Otoño,  pero en los archivos fotográficos, en publicaciones de la época, en libros editados en los años treinta  se encuentran varias fotografías donde  Flor de Otoño baila, se viste de mujer o posa ante la cámara. Son las siguientes:  

-Una fotografía de Sagarra en el interior de La Criolla. Aparecen la Asturianita Flor de Otoño bailando, y en un palco, Sarah. Los tres con la misma ropa que en la foto en grupo del reportaje de Aguirre. El ANC la fecha en febrero de 1933.
 
 
                                                                                         Sagarra. Febrero de 1933. ANC.



-Una fotografía que aparece en un número de La Rambla de septiembre de 1933, tomada en el mismo instante que la fotografía anterior de Sagarra pero desde otro ángulo . La fotografía, así reza el pie de foto de La Rambla, es de Torrents. 

                                                                         Torrents. La Rambla, 18.09.1933.
 
 

-Varias fotos en  Las profesionales del amor de Gui Befesse de 1931. No he conseguido  el libro  y lo que conozco del mismo en lo que hace referencia a Flor de Otoño,  lo encuentro en el libro de Paco Villar sobre La Criolla (3). 
 
Menciona Paco Villar que en el libro de Befesse aparecen cuatro fotografías de Flor de Otoño, aunque en ninguna de ellas se le cita por el nombre. Es decir, que en cuatro fotografías aparece aquel que en el artículo de Aguirre es llamado Flor de Otoño por Pepe el de La Criolla.  En una de las cuatro, Flor de Otoño está bailando con otro hombre en La Criolla. En las otras tres, aparece en lo que probablemente sea la habitación de un meublé.  De las tres, en una se contempla semidesnudo en un espejo y con ropa interior de mujer. En las otras dos, con el torso desnudo, aparece con una muñeca de porcelana en los brazos.
 
En el documental Genet al Raval (4)) que emitió por primera vez TV3 en enero del 2014, aparecen varias imágenes de Flor de Otoño.  Son las que coloco debajo de este párrafo.  Concuerdan con la descripción que hace Paco Villar de dos de las imágenes del libro de BefesseFlor de Otoño contemplándose semidesnudo en un espejo y en la siguiente, con una muñeca de porcelana.  
 

 
 
 
 
 
 
Faltan en Genet al Raval dos de las fotografías del libro de Befesse.  La que Villar describe como que se encuentra bailando con otro hombre en La Criolla y que quizá se trate de las que ya conocemos tomadas por Sagarra o Torrents, y una segunda con una muñeca de porcelana que es la siguiente:
 
 
 
 
-Una foto en un reportaje de Crónica de noviembre de 1933. En el mismo reservado de “la orgia” aparece un grupo de personas disfrazadas de Carnaval. El segundo por la derecha es Flor de Otoño.

                                                                                Crónica. 08.10.1933
 
 
 
 
 

-Señala Paco Villar en su libro sobre La Criolla que en el libro de firmas aparece una foto de Flor de Otoño. 

Eso es todo. Resumiendo: un reportaje de baja calidad donde el periodista se encuentra en el reservado de La Criolla a  un efebo bailando al que Pepe el de la Criolla llama Flor de Otoño  y varias fotos de los años treinta donde aparece la misma persona.  De ahi salta a una obra de tearo cuarenta años más tarde que junto a la película  de Pedro Olea crea el mito de Flor de Otoño.

La primera duda viene con la caracterización de Flor de Otoño por Pepe el de La Criolla ¿un travestido, anarquista de acción? ¿hay otros casos donde se conjuguen ambas circunstancias? ¿es verosimil esa suma?. 
 

Los anarquistas españoles de los años treinta y la homosexualidad no casan bien. No es solo que Solidaridad Obrera, el órgano de la CNT pida echar abajo el barrio chino para llevarse las miasmas que causan enfermedades como la homosexualidad, no es que Felix Marti Ibañez, anarquista que sería director general de sanidad de la Generalitat durante la guerra y grafómano impenitente considere que en la homosexualidad lo que no es enfermedad (un deseo incoercible hacia personas del propio sexo) es vicio (por probar y tal), es que no hay otros casos. Travestidos y anarquistas se mueven por el barrio chino, pero en ámbitos diferentes.

La siguiente duda es. ¿La Criolla como lugar de reunión,  como centro de anarquistas? La única ocasión en que se relaciona el local con los anarquistas  se da en enero de 1933, cuando un detenido por la policía durante la huelga general confiesa en el interrrogatorio que en La Criolla esperaban 800 anarquistas armados para apoderarse del cuartel de Atarazanas. Es una confesión cuanto menos sorprendente. La Criolla no se cierra tras esa confesión de una concentración masiva de anarquistas y los métodos policiales de la época favorecían las confesiones a veces inverosímiles de los detenidos.   Sabemos que La Criolla no fue cerrada porque a los pocos días de la intentona revolucionaria, un médico fue arañado y robado en el local.

La Criolla era un buen negocio, un negocio inmejorable, y lo que menos querían sus dueños es que les cerrasen el local por tolerancia con los agentes revolucionarios.
 
                                                         Heraldo de Madrid. 9 de enero de 1933. 800 revolucionarios en La Criolla.



                                                                                     Luz. 11 de enero de 1933.
                  





Entonces…


… entonces hay un reportaje de Magda Donato, pseudónimo que utiliza Eva Nelken, hermana de Margarita Nelken, que firma un reportaje que se publica en el periódico Ahora en 1935. (5). Un reportaje extenso y mucho más riguroso que el anterior de Aguirre. Eva Nelken viaja a Barcelona y se entrevista con varios delincuentes y policías.


A uno de los entrevistados lo llama “Miss Flor de Liss” y está relacionado con La Criolla. Flor de Liss es un travestido que se dedica al menudeo del tráfico de cocaina. Pequeño traficante y consumidor. Nelken no le hace fotografías, no nos da la menor indicacion sobre como va vestido. El único dato sobre su aspecto es que ha engordado por los problemas que la Gandula, la ley de vagos y maleantes, ha supuesto para los traficantes. Como Flor de Liss ahora no encuentra cocaina, está más lustroso. Lo han encerrado decenas de veces, las llamadas quincenas, y cuando se entrevista con Nelken está pensando en viajar a Valencia donde continua floreciente el tráfico de cocaína.



Travestis y cocaina tienen relacion en la Barcelona de los años veinte y treinta. Con frecuencia, se encuentran noticias en la prensa sobre la detención de un travestido o un varón con apodo de mujer, que se dedica al trapicheo con la “mandanga” el nombre que recibe en el barrio chino la cocaina. Mandanga chachi cuando es de mejor calidad y también cocó. Un producto que en los años treinta se vende muy cortado con bicarbonato o ácido bórico. El travestido, cuando tiene nociones de canto y baile, actua en locales del barrio chino; en caso contrario se dedica a la pequeña delincuencia, roba, vende papelinas de cocaina, se prostituye. Nada que no explicase Jean Genet en El Diario del Ladrón. La vida se hace dura en los años treinta, en plena recesión económica, y más aún para el mundo marginal, del que los travestis son el extremo más marginal y el barrio chino su refugio.

Tras el reportaje de Magda Donato/Eva Nelken, y al igual que sucedia con Flor de Otoño, no hay referencias posteriores a ese Miss Flor de Liss. ¿son la misma persona el que Aguirre conoce como Flor de Otoño y la Miss Flor de Liss que habla con Nelken? Imposible establecer esa relación con los pocos datos que he encontrado. 
La única conclusión es que el Flor de Liss de Nelken es un personaje más verosimil que el Flor de Otoño de Aguirre. De un travestido anarquista de acción, a un travestido cocainómano. Como hipótesis me inclino por Flor de Liss como sujeto real y Flor de Otoño, en tanto que travestido y peligroso anarquista,  como una broma que Pepe el de la Criolla le gasta al periodista.

 
 
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1. Herreros Martínez, Jorge: “Introducción a los motivos de José María Rodríguez Méndez en Flor de Otoño, Teatro: revista de estudios teatrales, 21 (2007), pp. 147-159 [Disponible en internet https://ebuah.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/10689/introduccion_herreros_TEATRO_2007.pdf?sequence=1&isAllowed=y]

2. Aguirre, José María: ¡Barrio Chino!, Mundo Gráfico, 1152 (1933), pp. 35-36.
 
3. Villar, Paco (2017):  La Criolla. La puerta dorada del barrio chino. pag. 126. Barcelona. Editorial Comanegra y Ajuntament de Barcelona.
 
4. Genet al Raval. Documental dirigido por Juan Cano Arecha.  Mallerich Films en coproducción con Televisió de Catalunya. 2014.
 
5. Donato, Magda: Nocturno en Barcelona. La Gandula (Ley de vagos y maleantes), Ahora, 1497 (1935), pp. 17- 21.
 

miércoles, 9 de agosto de 2017

Casa Parés. La taberna del primo de Andreu Nin


                                                     Manuel Parés tras el mostrador de su taberna en 1930




En los años de entreguerras del siglo pasado, una modesta casa de comidas en el entonces distrito V, fue lugar de encuentro de peñas políticas, literarias, de teatro y periodistas y, también, de la pequeña delincuencia que destilaba el barrio.



Casa Parés, ese era su nombre, la regentaba Manuel Parés i Perez, un tabernero lletraferit, primo hermano de Andreu Nin; las madres de ambos eran hermanas. La taberna se encontraba en la calle San Jerónimo. En los años veinte, cuando alguien quería ponerse al día de la que sucedía en la URSS es probable que acudiese a Casa Parés. Andreu Nin llevaba viviendo en la URSS desde principios de los veinte en calidad de adjunto al secretario general de la Profintern, la Internacional Sindical Roja, y se carteaba con Manuel Parés.



No pocos disgustos causó a Parés la relación familiar y de amistad con Nin. En 1922, Parés fue detenido e incomunicado por habérsele encontrado una carta que Nin le remitió desde Alemania. La amistad entre los dos primos no se resintió. Cuando Andreu Nin vuelve a Barcelona, pasa su primera tarde en la taberna de Parés, donde lo encuentra Bonamusa junto a Puig i Ferreter, la madre de Nin y las dos hijas que había tenido en la URSS, Ira y Nora, con Olga Tareeva.

 
 
                                               Andreu Nin con Olga Tareeva y sus dos hijas, Ira y Nora.



La taberna de Manuel Parés, de la que solo encuentro la imagen que hay en la cabecera de esta entrada, era, siguiendo un texto de Sebastià Gasch que la evoca, un local humilde. Mesas de mármol , bancos de madera, un mostrador anodino y ningún detalle estético en las paredes.



Lo que volvía atractivo el lugar era la personalidad del tabernero y la singularidad de quienes se recogian en la taberna: Los “evolucionistas”, el grupo de jovenes que entre finales de la primera guerra mundial y mediados de los años veinte revolucionó las artes. El gran Amichatis, lleno de cocaina hasta las orejas. Platón Peig. Actores, Josep Santpere. Músicos, Jaume Planas y los discos vivientes. Y periodistas, muchos periodistas, entre ellos Francisco Madrid.



Francis Carco, Mac Orlan, Montherlan, responsables en buena parte de que la leyenda del barrio chino de Barcelona se extendiera fuera de nuestras fronteras, conocieron el sitio.



Durante el franquismo, en la taberna se reunió una nueva peña. La peña que impulsó Joan Santamaria. Opisso, Ricard Tassis, Escofet, Marti Barrera, y un larga relación de personas relacionadas con la intelectualidad catalana volvieron de nuevo sus ojos al local de Manuel Parés.



miércoles, 19 de julio de 2017

Gente de La Criolla: Antonia la muda.





                                                                     Antonia, en La Criolla, señalada con una flecha




En la Criolla no solo se prostituyen los jovencitos. En la Criolla, tanto en la jornada de tarde que termina a las siete, como en la de noche, sin hora fija de cierre pero siempre en la madrugada, un grupo de quince a veinte mujeres departe con los clientes. La empresa les da cuatro pesetas al día por estar, divertir a los que entran, bailar con ellos y sobre todo, por inducir a esos clientes a consumir. ¡invítame a algo, guapo!. Cuando consiguen que el cliente las invite, el camarero entrega a la chica un ticket con el importe de la consumición. El 25% de la cantidad se les abonará al terminar la noche. Así que consumen e incitan a consumir. Bebidas de alta graduación, por lo general. Bebidas que les ayudan a bailar con los marineros y tropa del cercano cuartel de Atarazanas.

También con algún comerciante de las comarcas que habiendo terminado el negocio que lo trajo a Barcelona, pasa por el barrio chino a sacar el vientre de penas, el bajo vientre,  por poco dinero. Ya de paso, para tener material con el que recrear alguna anécdota que pueda contar por la noche en el casino del pueblo. ¡he estado en La Criolla y no diríais lo que he visto!.

 
Hay otra partida a través de la que consiguen ingresos las chicas. La prostitución. El baile con el cliente tiene la función de que éste tiente el material cárnico y pactar el precio de la coyunda.

Una de las chicas, la que tiene las piernas más bonitas, se llama Antonia. No baila. Antonia es sordomuda. Cuando entra en confianza con el posible cliente, se saca del pecho la foto de un oficial de marinería que la dejó preñada y se fue prometiéndole que volvería a buscarla. Ahora Antonia tiene un niño que mantener y nunca más ha vuelto a saber del marino. Como en Tatuaje de Conchita Piquer pero con niño.

Los camareros indican a las parejas acomodadas que permanecen en los palcos, la figura de Antonia, que cuando se deja caer agotada en una silla enseña sus bonitas piernas. Con aletear de manos, explica a los desconocidos su pequeña historia de penas y vencimientos. Y con la mirada te invita a llevártela a un hotelito para follar un rato.




                                                                 Antonia con un grupo de las habituales de la casa.

 
 
En las fotos, sonríe. Una sonrisa triste. Una sonrisa que no puede ocultar su aislamiento del entorno. Sus amigas bailan con la marinería y ella ha de recurrir a arrimarse a cualquiera de ellos para indicar por signos que en un piso de arriba hay una pensión con una cama para los dos. Una ventaja de ser sordomuda es que no oye la carcajada hiriente del que la rechaza.

Encuentro tres fotografías donde aparece Antonia, publicadas en dos revistas y un periodico de Madrid y Barcelona, entre los años 1931 y 1933. Las tres son del mismo día. En una de ellas se indica que el autor de la fotografía es Torrents, así que cabe suponer que las tres las tomó Torrents.

Salvo esas tres fotos y los reportajes que la mencionan, el silencio. Como con casi todos los que se ven en las fotos de los locales de diversión del Barrio Chino. Desaparecen. Se muere joven en el barrio chino, y quien no muere está en una cárcel o un hospital de enfermedades venéreas, o alguien le ha rasgado la cara, otro marinero que la quería, y sobre todo quería el dinero que consiguiese cada día. Son personas efímeras, meteoros  que un día cruzan las calles.
 

                                                                        Antonia rodeada de marineros. Nuevamente en La Criolla




Quien sabe que pasó con ella cuando cerraron La Criolla por reformas en la primavera de 1935. ¿y una vez con la nueva La Criolla abierta, ya sin un Pepe Marquez que la conociese y le dijese al portero que no le cerrase el paso?

lunes, 10 de julio de 2017

Karel Capek en el barrio chino de Barcelona.




En una ocasión, Karel Capek visitó España y escribió unas anotaciones sobre las impresiones de su viaje que más tarde se editaron como libro. En castellano hay una edición de Hiperión del año 1989, con traducción del checo por Jana Stancek y Clara Janés. Viaje a España es su título.

Aunque Capek no indica en ninguna de las partes del libro cuando entra en España y por cuanto tiempo permanece en nuestro pais, el hecho de que durante su estancia en Sevilla se estuviese celebrando la Exposición Iberoamericana de 1929 acota como fechas limite del mismo, al periodo entre el 9 de mayo de 1929 y 30 de junio de 1930; que en Sevilla contemple el regreso de las hermandades rocieras, reduce el arco temporal al intervalo entre finales de mayo/principios de junio de cada uno de los dos años. Y que en su visita a Barcelona no mencione la Exposición Internacional de Barcelona que se había clausurado a mediados de enero de 1930, me lleva a suponer que la opción más probable para el viaje de Capek a España fue durante los meses de mayo y junio de 1930. Con una duraciónde más de dos semanas y menos de un mes.   Es la opción por la que apostaría mi dinero si en las casas de apuestas británicas abrieran una con las distintas posibilidades para la estancia de Capek en España.
 
Si entendemos el relato de Capek como un retrato fidedigno de su viaje donde anota lo que le interesa y en los términos por los que le interesa – lo que es mucho entender, que a saber si era un putero redomado y lo que escribe en el libro forma parte de un contrato editorial para sacar al mercado un libro de viajes para turistas del área centroeuropea. De noche un sátiro desorejado y de día un turista de iglesias - entra en España por Hendaya, atraviesa Castilla, se demora en Madrid donde sobre todo se interesa por el Prado, visita Toledo, se enamora de Sevilla y de las sevillanas, recorre la ciudad, ve una corrida de toros, se divierte en la Exposición Iberoamericana, dibuja lo que ve, y en tren abandona Andalucia y sube por la costa hasta Barcelona.

En Barcelona, Karel Capek es conocido, al menos en los ámbitos culturales. Dos años antes se ha representado su obra R.U.R (Robots Universales Rossum, una distopia futurista que lanza una nueva palabra al mundo, Robot) en el teatro Romea, con traducción de Carles Soldevila, y han sido frecuentes las notas de prensa analizando la obra y al autor.
 
 
 
 
                                                                            La Vanguardia - 28 de enero de 1928.
 
 
 
 
 
                                                                  La Vanguardia - 11 de marzo de 1928


                                                   Arthur Perucho hace la siguiente valoración de Karel en un Mirador del año 1931.



No aparece el viaje de Capek en la prensa, no hay indicaciones de que se supiese de la estancia en Barcelona del autor dramático, no encuentro datos de que se viese con nadie. Quizá no haya más sino que viajó como turista y como turista anotó las cosas que le sorprendieron y admiraron. O hay dos viajes, el que hizo y el que escribió. Escribió sobre el Tibidabo, Montserrat, la Sagrada Familia, un partido de pelota vasca... y el barrio chino y la clase obrera. Apuntes limitados a unas pocas frases. Y a unos pocos dibujos. Son esos dibujos de un bar de camareras del barrio chino y de la imagen de unos obreros amenazantes la razón principal de esta entrada.

En lo que escribe, no aparece un autor que juegue al malditismo como Bataille. La visión del barrio chino es desapasionada y trasluce desagrado. Dice lo siguiente: “y el puerto, sucio y ruidoso como todos los puertos, cercado de una hilera de bares, antros de baile y pequeños teatros que al anochecer emiten música y lazos de seducción, luces de colores, y que ofrece una curiosa población de estibadores, marineros, pordioseros, mujeres alegres, camorristas y ratas de puerto, un embrollo peor que el de Marsella, un agujero más sospechoso que el de Limehouse, el vertedero donde tierra y mar echan su espuma sucia".
 

Dibujo de Karel Capek que ilustra el texto. Un bar de camareras lleno de marineros. No se aparta el ambiente que retrata Capek del que poco más tarde, en 1933, encontraron los marineros de la flota francesa de Toulon desembarcados en Barcelona en el transcurso de unas maniobras por el Mediterráneo.  Cualquiera diría que la señorita de la derecha intenta seducir al marinero usando como arma la intensidad de los efluvios que debe de desprender ese matorral que tiene en el sobaco.

 
 
 
 
 
                                             Esta fotografía y la anterior de la visita de la marinería francesa al barrio chino en 1933.
 
 
 
No deja de reparar Capek en la presencia del movimiento obrero en Barcelona:
 
Y los barrios obreros, donde se ven puños cerrados en los bolsillos y las miradas fanáticas y provocadoras (¡Dios santo, lo de aquí ya no es el puebo despreocupado de Triana; el que asome la nariz verá que huele a chamusquina!). Por la noche, las sombras se trasladan al centro de la ciudad; en los pies llevan “espardillos” y en la cintura fajas rojas; un pitillo encendido pegado al labio y una gorra calada hasta los ojos. Son sólo sombras, pero al mirar atrás resulta que es un grupo. Un grupo de ojos fijos y penetrantes.
                                                                                Dibujo de Capek

[…] Mientras tanto Barcelona brilla con todas sus luces y se divierte casi febrilmente; los teatros empiezan un poco antes de medianoche; a las dos de la madrugada se llenan los bares y las salas de baile; grupos silenciosos, con el ceño fruncido, están inmoviles en las Ramblas y en los paseos, y de pronto, sin hacer ruido, desaparecen a hurtadillas cuando emergen por una esquina los guardias a caballo, igualmente en silencio y con el ceño fruncido, pertrechados de fusiles a punto sobre la silla.
 
                                                                               Dibujo de Capek
 


No hay más. Quedan sus impresiones del Tibidabo, de Montserrat, de la Sagrada Familia, de un partido de pelota vasca en Barcelona, y su regreso a Praga.

miércoles, 5 de julio de 2017

Calles del Este, Guardia y Lancaster. Establecimientos comerciales en el primer tercio del siglo XX

 
 
Entre Conde del Asalto/Nou de la Rambla y Arco de Teatro, a partir de la Rambla y antes de llegar al Arco de Cires, hay tres calles que forman parte del Barrio Chino canónico y que no tienen la solera canalla del resto de sus hermanas.
 
Se trata de las calles Lancaster, Guardia y Este. Calles estrechas, con las mismas vaquerías, traperias, lavaderos, tiendas de comestibles, de gomas higiénicas, de casas de dormir, paradas del mercado callejero, figones, tabernas y prostíbulos que el resto de calles. Cuando aparece su nombre en la prensa no es por la presencia en ellas de un local de espectáculos sobresaliente, sino porque suceden las mismas riñas, peleas, navajazos, crimenes pasionales, robos, redadas policiales que en todas las demás calles, pero con menor frecuencia. Si acaso, un rasgo particular de las tres calles es la concentración de locales de asociaciones, centros republicanos, sindicatos que sobre todo se da en la calle Guardia. Podríamos decir que las tres son calles de transición entre la vida más o menos (muchas veces menos que más) plácida de Barcelona y la intensidad continua del cogollo del barrio chino.
 
Vayamos a por la relación de locales de las tres calles:
 
 
 
CALLE DEL ESTE

En ambos extremos de la calle, dos pensiones la guardan.

En el límite que da a la calle Conde del Asalto/Nou de la Rambla,  con quien hace esquina, en su número 1, está la Pensión La Única documentada entre los años 1917 y 1937. Se conoce su existencia por lances de sangre, robos o multas. En 1934, el hecho delictivo es de mayor relumbrón. Se había detenido a Paul Laborie más conocido en los medios delicuentes como Paul-les-belles-dents, huido de Paris tras la muerte de Oscar Dufrennes, empresario de salas de espectáculo,  en un caso que entusiasmó a la prensa francesa. Paul Laborie había dormido dos noches en la pensión La Unica y de allí pasó a la pensión Sabina de Nou de la Rambla donde fue detenido.  Laborie terminó extraditado y celebrado el juicio por la muerte de Dufrennes,  el juez lo absolvería de la misma. Por el camino, la prensa francesa daría a conocer su vida: ladrón desde siempre, con un amante travestido, pronto se dió cuenta de que su dentadura provocaba la turbación de señoras que estaban dispuestas a financiarle los gastos a cambio de sentir como se clavaban en ellas los dientes de Paul-les-belles-dents.
 
 
                                                                                            Paul Laborie
 
 
 
En el número 18, y en el primer piso, tocando casi a Arco del Teatro, La Bola de Oro. Antes de ser pensión había conocido unos años como café de camareras bajo el disfraz de una sociedad recreativa. Entre los años 1907 a 1925 nos aparece el café de camareras y a partir de 1926 como posada. Y si como café de camareras fue mas interesante por las riñas en el local que por la belleza de sus camareras, como posada continuó atrayendo las visitas de la policia, antes y durante la guerra. Como dueña del local aparece en varias ocasiones Maria Alconchel.
                                                                                        Abril de 1907 - El Diluvio.

 
                                                                                     Octubre de 1908 - La Veu de Catalunya
 
 
 
 
                                                                               Mayo de 1909 - La Publicidad
 
 
 
                                                                                          Abril de 1927 - La Vanguardia.
 
 
 
 
Dejamos un recuerdo para la carboneria del número 16 que en el Anuario Riera de 1936, aparece como propiedad de Esteban Cuende ¿familiar de los traperos Cuende?.

 
 
CALLE GUARDIA 
 
 
 
 
 
                                                                    Branguli - Fiesta popular. Septiembre 1934. ANC
 
 
 
                                                        Branguli - Fiesta popular. Septiembre 1935. ANC
 
 
 
 
 
 
Números impares: 


1. Tostadero de café Pernambuco  (1936). Es posible que los esgrafiados actuales en Conde del Asalto/Guardia, correspondan al tostadero.
 

                                                                                  Nou de la Rambla/Guardia.
 
 
 
1. Academia de baile de Rafael Vega (1911). En 1936 en el edificio había una academia de varietés a nombre de Alfonso Sanchez.
 
 
 
7. Sociedad “El Progreso” de obreros peluqueros y barberos. En ocasiones, la sociedad aparece en la prensa como Sociedad “El Figaró” de obreros peluqueros y barberos;  en otras, en lugar de obreros peluqueros y barberos, como oficiales peluqueros y barberos. No sé si se trata de que en las sucesivas asambleas de la sociedad le van cambiando el nombre o de una aportación personal de la prensa a la confusión sobre el nombre de la sociedad. Documentada entre 1910, en que se traslada la sociedad al local, y 1915. A partir de ese año no encuentro datos. Quizá se incorporara a un sindicato mayor y se disolviera como tal sociedad.


9.  Bar La Feria. Sabemos por un artículo de Sebastia Gasch en un Mirador del año 1933,  que se había llamado Nueva Pastora. Cuando escribe Gasch su artículo, se trata de un local de flamenco al que el articulista se ve obligado a acudir como acompañante de Vicente Escudero durante los doce días que pasa este último en Barcelona. Actuaba Carmen Amaya y Escudero no quiso perder ni una noche sin ver a la bailarina. Un rollo monótono que no divierte nada a Gasch. Gracias a la queja de Gasch (y a que aparece en el listín telefónico del año 1936) conozco la existencia del garito.

9.  En el pral. estaba el Colegio Local de Farmaceúticos de Cataluña (1936). El edificio contaba ademas con el Montepio de Farmaceuticos del Dr. Andreu (1936).


 

11. Habitaciones amuebladas y bar de Magin Canalias. (1936).

 
 
Números pares:


6. Asociacion de artistas flamencos (1936).


10. Lecheria (1908-1939).


12pral. Casa del Pueblo del Distrito V. Se convoca a una reunión a los cartageneros de Barcelona (1924). Centro de la asociacion de vendedores de periódicos de Barcelona y su radio (1923). En el local tiene su sede el Centro Cultural Manchego (1926).
 
En el primer piso vive Arnaldo Ortega, representante exclusivo de La Bella Dorita, artista frívola (1934).
                                                                                 La Bella Dorita.
 
 
 
En el edificio tiene instalada una sastreria Szmul Mejer, de 42 años de edad, polaco, que se dedica a receptación de material robado y a comprar moneda falsa. La policia informa de que la sastreria es una tapadera. En los medios delincuentes extranjeros es conocido como “el Max” (1935).
 
 
                                                                                          Julio de 1935 - Ahora.


 
 
16. Farmacia Durán (1936).
 
 
 
Ubicación sin determinar y otros sucesos:
 
 
-Casa Gloria. Cuenta Josep Pla en Un senyor de Barcelona que los barceloneses festejaron con grandes fiestas el tercer centenario del descubrimiento de América. En los establecimientos comerciales fue corriente poner algún arco luminoso. Uno de los más comentados estuvo en la calle Guardia, en el local de una señora muy conocida de nombre Gloria. Decía así la leyenda del rótulo: Gloria a Colón. A Pla le hace gracia y a nosotros también.
 
 
-Centro de la Unión Republicana de la calle Guardia (1907).
 

-Sindicato de la piel de la calle Guardia. (ensalada de tiros durante els Fets de octubre de 1934).

 

-Casino de la calle Guardia. Golpean a un diputado mientras se dirigía al casino de la calle Guardia. El periodista de La Campana de Gracia que narra lo sucedido, indica que el agresor es el hermano de un asqueroso libelo que se publica en Barcelona y califica, no se sabe si al agresor, a su hermano, al asqueroso libelo o a todos ellos, de kabila rifeña.
 
                                                             La Campana de Gracia - 12 de enero 1907

 


Mayo de 1931.  Los vecinos de la calle Guardia envían a la prensa la nota que han dirigido al gobernador civil, sr. Lluis Companys, formulando una queja por los problemas que ocasionan las prostitutas que desarrollan su actividad en la calle Guardia.  Es que montan un escándalo que pa'que. Firman la nota 125 vecinos.
 
                                                                       Publicado en El Diluvio - 8 de mayo de 1931
 
 
 
 
 
 
 
CALLE LANCASTER
 

De las tres calles, la más esaboria. Como con aquellos presidentes suizos de quienes nadie conoce el nombre porque nunca sucede nada en Suiza digno de noticia, que es decir que la vida del país transcurre con una tranquilidad que repele a los medios de comunicación, apenas sabemos nada de los locales de la calle Lancaster. Varias imprentas, algún local asociativo, en la acera de los números impares se abre la entrada para alguno de los locales pegados al Teatro Principal,  y en los años treinta el “cau d'art” Celler Bohemi. Cabe suponer que los habitantes de la calle estarían contentos de que la suya fuese una calle "aburrida".
 
 

5. Fills de Bastard, imprenta de litografía. Inaugurada en 1877, en 1936 continuaba su actividad.
 
 



7. Entrada trasera a El Gato Negro de Rambla del Centro 36-38.


13. Entrada trasera al Etoile Palace/Lindo Palace/Palermo del número 2 de la Plaza del Teatro. La variedad de nombres corresponde al mismo local que va cambiando de actividad según lo que en Barcelona se ponga de moda. Cafe-concierto, Salón de tanguistas, baile con tickett en un viaje que lo fue llevando a la nada. 


2. Celler Bohemi   Con entrada principal por el número 11 de Conde del Asalto/Nou de la Rambla.  
 
Los años treinta vieron el éxito de una nueva modalidad de espectáculo: los “caus d’art”. Los caus eran tabernas que tenían un estrado a disposición de espontáneos con habilidades musicales que quisieran o se atreviesen a enfrentarse al público del local. Un anticuario asiduo a la taberna de Peret de la calle Robador, el primer y más reputado cau, alquiló este local, que hasta la fecha había sido una tienda de embutidos con un local al fondo donde se bailaba flamenco, y lo habilitó como cau d’art manteniendo la tienda.
Sebastia Gasch, a quien no gustaban mucho las cuevas de arte, del Celler Bohemi decía que era el auténtico  refugio de la homosexualidad más distinguida de la ciudad,  exhalaba un perfume "artístico" y precioso perfectamente irrespirable.

A principios de los cuarenta, el local cambió su nombre por el de Bodega Bohemia. La fotografía que sigue es de una interpretación de dos de los espontáneos con mejor acogida entre el público del Celler Bohemi: Mary Cel y Carreras.


                                                                                                   1935.



12. Viña P. Establecimiento de carácter andaluz.  En 1926, el propietario se llamaba Eucumbaldo. Más adelante, dirigió el local Julia Borrull acompañada por el guitarrista Francisco Aguilera.



16, 18 y 20 – Fabrica de dulces de José Bernabé (1936).  Puede que en la finca viviese por unos años Andreu Nin. Escribe Pelai Pages que en 1916, cuando Andreu Nin se encontraba en Egipto como representante de la casa Tusell Germans, en la fecha del aniversario de su primera hija, envió un telegrama a su mujer recordando la celebración y dirigido a Lancaster 16 de Barcelona.